5 mar. 2009





A través de una caracola dormida, como arlequín de turno, depositó sus ansias en el abismo… para jamás volverle a ver... se burló de sus desventuras, aquel que tanto quiso…y con el corazón en una vasija de greda, aterrizo forzosamente contra el desnudo pudor que sonrojaba sus mejillas. En el umbral de la ventana, quedaron resguardados un par de sollozos, los que advirtieron que aún seguía respirando, pero lo que nadie supo es que en sus ojos de amante deslumbrada, se asomaban las tinieblas del desamor, la melancolía y el instinto suicida que terminó rasgando sus muñecas en un acto de indigna frustración.


© Tears

5 comentarios:

  1. Lo vuelvo a decir como en el comentario que te hice, romanticismo, y ce centra la ateción de esta tu pequeña pero poderosa obra en prosa en las palabras "desamor, la melancolía y el instinto suicida".

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  2. Amor agónico convirtiéndose en desamor

    Besos

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  3. ai me encanta como escribis, siempre me da ganas de llorar jaja, el desamor..que triste.

    saludooss!


    Annie D. Lopez.

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  4. Hola, disculpa, estaba viendo los comentarios dejados en el blog de lo paranormal y por error borré el tuyo queriendo borrar otros de un anónimo que se las da de gracioso, ¿si quieres podues volver a pasar a comentar y así también de pasada vas al de fotografía ya que he subido una nueva sesión de fotos? Gracias de ante mano por todo.

    Cariños.

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¿Por qué giras la cabeza para pensar qué decir?...Dilo y ya!!