6 oct. 2011

Encuentro Premeditado...



Aguardó en el umbral de la puerta… el corazón se le salía por la boca, ÉL quiso articular un “Te extraño”, sólo supo decir… ¿Cómo estás?

Avanzó tres pasos para el descubrimiento, sus ojos se ampliaron sin poder decir más… Ella dijo –Estoy bien - … Él esbozó una sonrisa y la abrazó.


En la cabeza de ella bailoteaban los recuerdos, sus pensamientos nimios a la última despedida, 13 meses atrás…


Fue aún más triste el encuentro, cuando él dijo – ¿Sientes lo mismo que yo? - haciendo alusión al millón de mariposas que le recorrían el cuerpo, y lo hacían estremecer por el sólo hecho de mirarla.


En la cabeza de ella, continuaban abismándose los recuerdos de aquella despedida… nota textual donde ella le deseaba lo mejor, donde le entregó su “carta de libertad” y finalmente le pidió que la dejara ir.


Él la miraba, simplemente la miraba, mientras ella servía el café… Y sólo lograba decir – Estás hermosa, no has cambiado nada –


En la cabeza de ella, zapateaban esas horas de soledad en que le lloró en silencio, esas noches en que se auto-convencía de que dejarlo, sería siempre para mejor.


Él la abrazó, rozó su mejilla… intentó darle un beso en los labios. Ese beso que ella esquivó.

A esa corta distancia ella percibía el latir acelerado de su corazón… Y ella… sólo pensaba qué tan triste se sentiría él, si le dijera que ...No sentía nada.


El encuentro no fue casual, fue premeditado… Él se fue feliz por verla… la llevó clavada en su pensamiento de regreso a casa, pensó si sería bueno volver a llamarla, pensó si sería bueno intentar recuperarla.


Ella alivió el alma, fue feliz porque no derramó una sola lágrima… fue feliz con ese sabor amargo en los labios, porque se pudo convencer, que cerca o lejos… ya no habían remordimientos, mientras el daba pasos agigantados por la ciudad camino a casa… “Ella no sentía nada”.



Ella...Tears.-