7 ene. 2009

Emilia pasea tres veces por dia de la mano de su melancolía, cuenta las piedras de la vereda cada vez que tiene oportunidad de sentarse a esperar el bus. Y no duda en saludar con un beso de judas a su eterno adversario.


Cada vez que tropieza con la mirada de su enemigo, ruega a Dios le de la suficiente misericordia para no asesinar sus pupilas con un solo parpadear. Emilia guarda en sus entrañas el dolor del pasado que supo anidar en ella todos los malos sentimientos que las personas puedan imaginar... Ella simplemente esconde la esperanza de volcarlos en un futuro no muy lejano y así poder descansar en paz.

3 comentarios:

  1. Muy fuerte. Por suerte nunca tuve ese tipo de sentimientos.
    Besos

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  2. Y sigue caminando... Qué va a hacer si no.

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  3. Mirá che, tengo blog :B

    Amo como escribís pelotuda (L)

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¿Por qué giras la cabeza para pensar qué decir?...Dilo y ya!!